Introducción

Bajo la perspectiva de las instituciones del Bretton Woods, los principales agentes del sistema internacional son los Estados y las mismas instituciones y aunque asume lo evidente, a saber, la heterogeneidad de los Estados considera en principio que su naturaleza es la misma y que en ese sentido se encuentran en una relación de horizontalidad, en cuanto a que todos los Estados tienen el mismo objetivo: la sobrevivencia. Y todos lo deben garantizar del mismo modo y es través de la capacidad material. Contrariamente, aquí se plantea que la relación entre Estados es vertical. La división centro-periferia es causada históricamente por la estratificación como consecuencia de las relaciones de producción, lo que implica que el poder trasciende a los Estados y la acción de los mismos se enfoca en conseguir mucho más que la propia sobrevivencia.

La siguiente afirmación: "la posición de cada Estado es causada por relaciones de producción", asume que el Estado no es el único ni el más importante actor del escenario global. El Estado no contiene a las fuerzas sociales, sino que estas lo sobrepasan, por lo que el mundo debe ser comprendido como una configuración de fuerzas sociales nacionales e internacionales, determinadas por relaciones de producción donde el Estado es un actor intermedio. (Cox, 2001). El poder no hace referencia exclusiva a las capacidades materiales de los Estados, está en permanente emergencia en los procesos sociales.

Planteado el problema de estudio y esbozado un marco teórico en el que se incluyen los presupuestos de este análisis, se puede establecer un marco conceptual.

En esta unidad se estudia el proceso histórico que dio origen a la deuda y se establece en qué sentido se puede entender su no neutralidad, así como el beneficio que esto representa para los países del norte. En un segundo momento, se expone la forma en que los preceptos político-económicos tienen una carga ideológica específica y en tercer lugar, se muestra cómo estos preceptos han ocasionado el mantenimiento de una posición de periferia y han generado la constancia de la pobreza en el subcontinente americano.

Objetivos

Objetivo general

Analizar los componentes fundamentales de la política económica de los países latinoamericanos durante la segunda mitad del siglo XX y el siglo XXI.

Objetivos específicos

  • Estudiar el impacto de la deuda externa en la política económica de los Estados latinoamericanos.
  • Analizar los cambios de la política económica latinoamericana, debido a la puesta en marcha de la doctrina de seguridad nacional y el Consenso de Washington.
  • Aproximarse a las políticas de desarrollo y crecimiento en América Latina y su efecto en la lucha contra la pobreza.

Elementos estructurales de la economía latinoamericana: el endeudamiento público

La deuda externa no es neutral y no afecta o favorece a todos los países por igual y más aún, ha favorecido al norte en detrimento del sur. El norte se ha valido de recursos y condiciones materiales, institucionales e ideologías históricamente dadas para introducir a los países latinoamericanos en un orden mundial con una configuración específica de estos mismos tres elementos. En esa dirección se encuentra el entendimiento de Block sobre los arreglos monetarios internacionales que componen el marco institucional del orden económico como creaciones sociales que tienden a reflejar y mantener la distribución de poder entre los países y las clases sociales. (Block: 1977, p.9).

Las economías latinoamericanas han estado influenciadas, tradicionalmente, por las orientaciones provenientes de los Estados, Unidos, lo que ha hecho que medidas como el endeudamiento, que tuvo su momento crítico en los años setenta, se entiendan como procesos orientados a generar dependencia hacia la superpotencia, a partir de la financiarización de las economías.

Historia de la No neutralidad de la deuda externa

A continuación se da una descripción histórica que busca demostrar la no neutralidad de la deuda externa y en lugar de eso apoyar la tesis que ha sido el reflejo de los propósitos del centro acerca de la consecución de ciertos beneficios:

El orden institucional de este sistema, se empezó a construir oficialmente en Bretton Woods, New Hampshire, entre el 1 y 22 de Julio de 1944 cuando con la asistencia de 44 países se firmaron los denominados acuerdos de Bretton Woods, que dieron origen a las organizaciones más centrales del orden en cuestión, como lo son el Fondo Monetario Internacional y las primeras instituciones del que sería el Grupo del Banco Mundial. Además, se definió el papel que el dólar jugaría en el escenario internacional como moneda de intercambio y de reserva internacional. Hay que mencionar el papel protagónico de los Estados Unidos, que en este tiempo llegaba a ser la principal potencia mundial con gran poderío industrial y un territorio intacto que no había sido afectado por la guerra como sí había ocurrido en los países europeos.

Cabe decir que, el liderazgo del Banco Mundial en la reconstrucción del viejo continente no duró mucho tiempo, porque tal labor pronto fue asumida por Estados unidos que con el Plan Marshall ocupó el papel de principal colaborador para la reconstrucción. (Burgos, 2007).

Por su parte, Gutiérrez Garza (2004) considera que también es una causa de la crisis del endeudamiento latinoamericano el declive del modelo fordista en los países del centro. Para la autora, el éxito del modelo fordista particularmente en Estados Unidos se sostenía en la fortaleza de un mercado interno, pero al fallar este a inicios de la década de los setenta, se pone en cuestión la sostenibilidad del modelo, lo que aunado a la crisis de los fondos de pensión, producen un elevado nivel de inflación acompañado de recesión.

Las economías latinoamericanas han estado influenciadas por las orientaciones provenientes de los Estados Unidos, lo que ha hecho que medidas como el endeudamiento que tuvo su momento crítico en los 70, se entiendan como procesos orientados a generar dependencia hacia la superpotencia, a partir de la financiarización de las economías.

La doctrina de la seguridad nacional, dictaduras y endeudamiento

Gran parte de la segunda posguerra y del orden actual fue determinado por la Guerra Fría. Durante este periodo habían dos grandes bloques cuyos propósitos son planteados por Block (1977), en términos de que uno apuntaba hacia las economías abiertas y otro apuntaba hacia las economías cerradas. El mundo capitalista propendía por una economía abierta, porque esto servía a los intereses de los poseedores del capital en cuanto a la libre disposición de la riqueza, aun cuando esto entrara en conflicto con las demandas de los trabajadores sobre mayores salarios y derechos. Por eso era de vital importancia para los intereses de los capitalistas, mantener alejadas las influencias soviéticas de una economía más cerrada.

Durante los años setenta, los mayores receptores de préstamos eran precisamente los países con gobiernos dictatoriales o populistas que apoyaban a Estados Unidos (Argentina, Brasil, Chile, Haití, México, Perú, etc.) y que perseguían con mayor vehemencia a las corrientes pro-soviéticas al interior de los territorios nacionales.

En el contexto de la Guerra Fría, EEUU formula su política exterior denominada Doctrina de Seguridad Nacional, que buscaba mantener en los gobiernos de los países del continente a mandatarios aliados del modelo capitalista, por lo que apoyó los golpes militares y las dictaduras en Latinoamérica.

Los preceptos político-económicos impulsados en el sur

Los proyectos financiados con recursos provenientes del Banco Mundial estuvieron relacionados casi que exclusivamente con la construcción de infraestructura destinada a extraer recursos naturales y materia prima, que eran luego exportados a bajos precios hacia el norte. Esto significa que cuando los recursos eran invertidos en infraestructura productiva, estaban supeditados para que fueran útiles para el norte. Se puede decir entonces, que estos proyectos no buscaron el desarrollo de un sistema productivo que permitiera la industrialización del sur, sino que en los préstamos del Banco Mundial, venía implícita la dirección del desarrollo que debía tomar la periferia: proveedor de materia prima barata a los países del norte y de ninguna manera países industrializados en capacidad de competir con el centro y mucho menos capaces de volverse parte de él.

Debido al atraso de varias economías latinoamericanas y a la necesidad de garantizar el retorno de los recursos otorgados en crédito por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional a estos Estados, se pusieron en marcha una serie de medidas orientas a reducir el gasto fiscal y así asegurar los beneficios para los países del centro.

La crisis de la deuda en América Latina produjo en estas sociedades una fuerte crisis económica y social, caracterizada entre otras cosas, por el estancamiento del crecimiento económico , la disminución de la inversión, inflación acelerada, etc. Entre 1980 y 1990 el crecimiento fue mínimo, al punto que a este periodo se le conoce como la década perdida. Los compromisos adquiridos con el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional que anteriormente obligaban cambios para favorecer la producción y la exportación, asumieron una nueva forma enmarcada en el llamado Consenso de Washington. Las relaciones norte-sur se definieron por la presión de diferentes vías, pero en especial por las condiciones generadas de la deuda para imponer una serie de reformas (Williamson, 1990).

Desde la aplicación de las reformas y las relaciones norte-sur la flexibilización laboral ha disminuido las condiciones de vida y estabilidad de los trabajadores. El empleo formal ha aumentado en menor medida que el informal, lo que ha llevado a la población a sufrir enormes limitantes en su seguridad social que también ha sido puesta en jaque, pues la disciplina en el gasto público ha disminuido o focalizado la inversión en salud y educación a tal punto que se ha estancado el aumento de la cobertura y la calidad, lo que profundiza la pobreza si se tiene en cuenta que "cuanto mayor sea la cobertura de la educación básica y de la asistencia sanitaria, más probable es que incluso las personas potencialmente pobres tengas más oportunidades de vencer la miseria(Sen, 2000, 118).

Material
de apoyo

Resumen

El manejo de la economía por parte de la mayoría de los países latinoamericanos ha estado permeada por procesos globales asociados a la expansión del capitalismo, sobre todo desde la segunda posguerra. En un primer momento, se puede ver cómo las políticas de corte proteccionista ocuparon un lugar fundamental; sin embargo, a partir de los años 80, la necesidad de internacionalizar las economías y las deficiencias de los diferentes sectores económicos de los países, hicieron que se tomaran decisiones como el endeudamiento público, situación que favoreció la influencia de agentes extra regionales como Estado Unidos.

Al entrar en las etapas finales del siglo XX y parte del XXI, se ve cómo varios países siguen guardando una estrecha relación con la presencia estadounidense, aunque también se observan dinámicas de diversificación de agendas externas que abren la puerta a la entrada de nuevos actores en juego.

Bibliografía ()

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