Introducción
La planificación financiera visualiza el futuro, establece metas a corto, mediano y largo plazo, determina cómo será la empresa de acuerdo a los pronósticos y establece los objetivos de crecimiento de la actividad económica de la empresa, así como los activos requeridos para lograrlos y establecer su forma de financiamiento.
Durante este proceso se diseña y cuantifica el futuro deseado, a través del establecimiento del punto de partida, la determinación de los objetivos (corto, mediano y largo plazo) y el camino a seguir para lograrlos. Involucra el análisis de las variables internas de la empresa y su relación con el contexto económico, político y social; lo que significa el conocimiento de variables macroeconómicas (inflación, tipo de cambio, crecimiento del PIB, comportamiento de los mercados monetario, cambiario y real de bienes y servicios), elementos fundamentales para garantizar la supervivencia y el crecimiento de la empresa a largo plazo.
Objetivos
Objetivo general
Identificar las metodologías de proyección de estados financieros, reconociendo la interacción entre el balance general, el estado de resultados y el flujo de caja.
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Objetivos específicos
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Identificar un horizonte de planificación financiera.
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Definir las premisas económicas y su utilización en la proyección financiera de la empresa.
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Elaborar los diferentes tipos de flujo de caja, evaluando las metodologías utilizadas.
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Analizar el modelo de punto de equilibrio económico y su incidencia en el proceso de planificación financiera.
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Evaluar el impacto del los niveles de endeudamiento en la rentabilidad de la empresa.
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Analizar el modelo de apalancamiento operativo y financiero, y su relación con el riesgo de la empresa.
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Evaluar el modelo de presupuesto y su utilización como mecanismo de control.
Planes estratégicos
Los planes estratégicos guían la planificación financiera, en razón a que suministran información clave sobre qué quiere en el futuro, qué productos continúan y cuáles salen del mercado, y hacia dónde apuntan las investigaciones de nuevos productos y aplicaciones.
El objetivo de la planificación es la preparación de los resultados para sustentar la toma de decisiones coordinadas e integradas que permitan alcanzar los objetivos empresariales, los cuales se concretan en el presupuesto, liderados por las acciones del gerente.
La planificación financiera a corto plazo consiste en la evaluación de los movimientos financieros y la situación financiera esperada en un plazo máximo de un año. Se ocupa de asuntos como liquidez, gestión del circulante, política de precios, políticas comerciales, entre otras; así, atiende funciones concretas: compras, inversiones, ventas o al conjunto de la empresa, y el estado de resultados previsto para el próximo trimestre.
En un horizonte de largo plazo los pronósticos de las cuentas del balance (proforma) mostrarán categorías globales, sin mucho detalle. La planificación financiera a largo plazo cobija los temas relacionados con la supervivencia del negocio (expansión, evolución tecnológica, localización, diversificación, entre otras), así como la planificación estratégica de las inversiones, investigación, desarrollo y los programas de mercadeo y ventas.
Proyección de estados financieros
El diseño y elaboración de un plan financiero incorpora modelos cuantitativos, derivados de los estados financieros. Inicia con el análisis y evaluación de los estados financieros, balance general, estado de resultados, movimiento patrimonial y flujo de caja.
Los datos históricos establecen proporciones respecto a los niveles de venta de la empresa y su comportamiento durante el tiempo.
Si las ventas crecen, requieren mayor producción; en consecuencia, aumentan los niveles de inventario de materia prima y los de activo, por lo que las cuentas por cobrar serán más altas. Al conservar los mismos términos comerciales de negociación, es normal el aumento de las cuentas por pagar. Este panorama revela el análisis de proporciones y la importancia relativa de cada una de las cuentas respecto al total, importantes al pronosticar futuros esquemas similares.
El pronóstico y la proyección de los estados financieros puede utilizar la importancia relativa de las cuentas como un formato proforma, para estimar comportamientos futuros.
El pronóstico de ventas recurre al análisis de variables macroeconómicas, que sustentan los pronósticos de demanda, oferta y precios. La interacción de las variables externas con las internas, es un elemento fundamental para la elaboración de un presupuesto de ventas, asociado con los esquemas antes mencionados, sobre la importancia relativa de las cuentas que conforman un modelo para proyectar los estados financieros en el corto, mediano o largo plazo, acción en la que es clave el comportamiento histórico de la empresa.
Flujo de caja libre
El flujo de caja es un elemento fundamental en la planificación financiera, debido a que el crecimiento de ventas proyectado requiere inversiones en activos fijos, los cuales deben ser financiados.
Una metodología para la elaboración de un flujo de caja consiste en tomar dos balances generales para diferentes fechas (por ejemplo, 31 de diciembre de 2007 y de 2008). Esto halla variaciones de activos, pasivos y patrimonio para clasificarlas (sean ingresos, disminución de activos, incrementos de pasivos, egresos de caja, incremento de activos y disminución de pasivos y patrimonio). La diferencia entre los ingresos y egresos de caja debe coincidir con las variaciones de caja, contempladas en los balances utilizados.
Otra metodología utilizada es partir de los resultados operativos, el cual toma la utilidad operativa antes de intereses e impuestos (EBIT) para sumarle depreciación y amortización, pues representan un egreso que no significa salida de caja. El resultado se conoce como EBITDA (utilidades antes de intereses impuestos, depreciaciones y amortizaciones). A este resultado se le restan las variaciones de capital de trabajo e impuestos, lo que arroja el flujo de caja operativo. El resultado de restar todo incremento de activo fijo o sumar toda disminución de activos fijos (como la venta de maquinaria y equipo) se conoce como flujo de caja después de las inversiones.
Tras obtener los flujos de caja de las operaciones y de inversiones, hay que agregar la forma como fueron financiadas; por tal razón, hay que definir el servicio de la deuda del financiamiento, para lo cual hay que restar los reembolsos de los créditos pagados y los intereses pagados por el financiamiento, y sumar los intereses generados por la colocación de excedentes en instrumentos financieros de corto. El resultado se denomina el flujo de caja después de financiamiento.
Punto de equilibrio económico y financiero
El punto de equilibrio es uno de los indicadores más usados en los informes de gestión, que los administradores presentan a la junta directiva. Este modelo define el punto de equilibrio, como el volumen de ventas requerido que cubre los costos totales de la empresa, lo que sirve al empresario para visualizar los límites a partir de los que genera ganancias, así como los niveles críticos de producción y ventas por debajo de los cuales la empresa genera pérdidas financieras.
El análisis del punto de equilibrio financiero considera el apalancamiento financiero (relacionado con las proporciones de deuda y el patrimonio de los accionistas) con el apalancamiento operativo (relacionado con la proporción costo fijo costo variable). La diferencia entre el precio y el costo variable unitario (P-CVu) se denomina margen de contribución.
En el análisis es importante diferenciar las empresas que tienen costos fijos altos y costos variables bajos. En este caso requiere un mayor número de unidades producidas y vendidas para cubrir los costos totales; sin embargo, un mayor nivel de producción genera un mayor nivel de riesgo ante la volatilidad de las ventas. Adicionalmente, si la empresa presenta un punto de equilibrio cercano a la máxima capacidad instalada de producción, las posibilidades de maniobra ante la variación de las ventas son menores, por lo que la empresa enfrenta un problema de competitividad. Esta situación es un riesgo operativo asociado a la composición de los costos totales.
Apalancamiento operativo
El apalancamiento operativo se relaciona con la composición de los costos totales, integrados por costos fijos y variables. Una empresa con mayor nivel de costos fijos y menor nivel de costos variables, tiene un riesgo operativo más alto que las ventas caigan debajo del punto de equilibrio. Si eso ocurre, las pérdidas se amplifican; pero, si está por encima del punto de equilibrio, se amplifican las ganancias.
La medición del apalancamiento operativo está relacionado con el riesgo del negocio y el punto de equilibrio económico. El apalancamiento operativo muestra cómo cambia el resultado de operación de la empresa ante cambios en las ventas.
La relación entre costos fijos y costos variables es fundamental para el análisis del apalancamiento operativo. Este análisis, junto con el apalancamiento económico, es análisis de corto plazo, muy aplicable cuando se refiere a un determinado rango.
Control presupuestario
El presupuesto es la cuantificación de las diferentes variables que conforman un plan financiero, relacionado con el horizonte de planificación. Un presupuesto de corto plazo tendrá mayor nivel de detalle, de acuerdo con el entorno de la empresa.
¿Qué aspectos debe considerar un presupuesto?
El presupuesto determina cómo actuar para alcanzar los objetivos. Debe ser coherente con los pronósticos de las distintas áreas y realista; es decir, considerar la realidad en la que se desenvuelve la empresa (sin artificios ni suposiciones), en relación con el entorno político, económico y social.
El presupuesto de largo plazo es la finalización del proceso de planificación; por tanto, debe estar relacionado con los planes financieros de largo plazo y los planes estratégicos de la empresa. No es un proceso independiente a las demás estrategias formuladas; más bien es la operacionalización, seguimiento y control de las mismas.
El presupuesto es un plan financiero con mayor lujo de detalles, responsabilidades y asignaciones de recursos. Puede desglosarse en subcomponentes, como el presupuesto de efectivo, de ventas, de inversiones, financiero y todos aquellos componentes que formaron parte del proceso, los cuales se fueron integrando hasta obtener el presupuesto general.
Resumen
La planeación financiera en el corto plazo se relaciona con la administración del trabajo, proyecciones y pronósticos de cuentas con alto grado de detalle; además, está asociado con la gestión operativas de la empresa.
Flujos de caja de corto plazo (mensuales, trimestrales y semestrales) son la base de los presupuestos. En el largo plazo, las proyecciones utilizan el comportamiento del entorno mediante el manejo de las variables macroeconómicas, cuyos pronósticos generalmente son de largo plazo (entre 10 y 15 años), elemento base del proceso de la planificación financiera.
El resultado de este proceso es el presupuesto de largo plazo, el cual considera el incremento de la actividad de la empresa, las necesidades de inversión en activos, las necesidades de financiamiento y la forma de financiar las inversiones.
Bibliografía ()
- Dumrauf, G. (2010). Finanzas Corporativas: un enfoque Latinoamericano. Segunda edición. Buenos Aires: Editorial Alfaomega.
- Bodie, Z; Merton, R. (1999). Finanzas. México: Editorial Prentice Hall.


















