
El método más utilizado es la ruta crítica y cuya finalidad es determinar el nivel de flexibilidad en los diferentes caminos lógicos de la ruta diagramada con las holguras de las actividades y el tiempo total del proyecto en la ruta más larga. Para definir la ruta crítica, la secuencia de las actividades debe ir desde el inicio hasta el final y las actividades que la componen tienen holgura cero (0).
Los cálculos realizados a la derecha definen la ruta crítica. Al avanzar se suman los tiempos de las duraciones de las actividades y si hay dos alternativas o más se toma el valor mayor.
Los cálculos realizados a la izquierda, al avanzar en dirección de la flecha se restan las duraciones de las actividades. Si hay dos o más alternativas se toma la menor.
A partir de esto se hacen dos operaciones:
Proporciona la duración total del proyecto, haciendo uso de las siguientes ecuaciones:
EF = ES + Duración.
ES = EF máximo actividades predecesoras.
Permite calcular con un paso posterior, las holguras de cada actividad. Las ecuaciones para el paso hacia atrás son:
LF = LS mínimo de las actividades sucesoras.
LS = LF - Duración
Las holguras se calculan como:
Donde,
Se deben tener en cuenta ciertas situaciones que pueden afectar la terminación del proyecto, por ello la importancia de revisar el rendimiento para realizar compresión de cronograma, si el tiempo es un factor de compensación definido al inicio del proyecto. Dentro de las técnicas usadas está la intensificación para acortar la duración del mismo, asignando más recursos y una ejecución rápida para realizar actividades en paralelo.