Introducción

Hablar de neurociencia significa abordar el complejo mundo del cerebro, más aún cuando se trata del cerebro humano, el órgano más estudiado, cuyos avances –paradójicamente- son paquidérmicos debido a su complejidad, pues está integrado por miles de redes neuronales que conforman una entramada de procesos bioquímicos que logran maravillosas tareas, como pensar, analizar, reflexionar, recordar, mirar, observar, oír, entre otras. A su vez, es el promotor de los múltiples movimientos que realizan los seres humanos en su cotidianidad, razón por la que la neurociencia está inmersa en una hermosa y difícil tarea: comprender el funcionamiento de tan maravilloso órgano.

Objetivos

Objetivo general

Caracterizar el escenario donde se desarrolla la neurociencia en el ambiente específico de los negocios, fundamentado bajo la dinámica prospectiva de la neuroética.

Objetivos específicos

  1. Identificar los elementos que constituyen el marco fundamental donde se desarrolla la neuroética, su marco histórico y aplicaciones.

  2. Describir los conceptos que emergen de la relación entre economía y administración, frente a la ética empresarial o ética de los negocios.

  3. Relacionar el escenario neurocientífico con el contexto ético en que se argumentan los horizontes económicos.

Competencia global

El estudiante podrá caracterizar holísticamente los aportes de la neurociencia en el contexto donde se desarrolla la ética de los negocios y empresariales; además, identificará el papel que desempeña el cerebro en la toma de decisiones empresariales.

Competencias específicas

  1. El estudiante estará en la capacidad de identificar los elementos que constituyen el marco fundamental donde se desarrolla la neuroética, así como su marco histórico y sus aplicaciones.
  2. El estudiante estará en la capacidad de describir los conceptos que emergen de la relación entre economía y administración, frente a la ética empresarial la ética de los negocios.
  3. El estudiante estará en la capacidad de relacionar el escenario neurocientífico con el contexto ético, usado para argumentar los horizontes económicos.

Competencias transversales

  1. Capacidad de generar en el estudiante una postura crítica frente a la evolución de la ética de los negocios y empresariales.
  2. Motivar en el estudiante la visión de trabajo interdisciplinario, bajo el análisis de dilemas éticos, inmersos en la dinámica de los negocios.
  3. Comprender que la estructura donde se desarrolla la toma de decisiones está influenciada por diversas variables que, en el caso particular de la neuroética, particulariza los elementos fisiológicos del cerebro con el comportamiento humano.

Mente y cerebro

Cualquier conferencia o escrito sobre neurociencia o neuroética aborda conceptos sobre qué es la mente y el cerebro; por lo tanto, es pertinente reflexionar sobre estos conceptos, aunque para algunos autores son la misma realidad, dilema que será analizado a partir de dos autores:

  1. Pablo Arango Restrepo en su artículo La neuroética, problema emergente en la bioética, publicado en la Revista Lasallista de Investigación.
  2. Antonio Damasio en su libro Y el cerebro creó al hombre (ver sus principales postulados).

Arango inicia su reflexión al afirmar que “Mente y cerebro son la misma realidad o son realidades distintas? ¿Son los procesos mentales distintos o idénticos a los procesos cerebrales? pregunta Martínez (2012). Si son idénticos (monismo), ¿cómo los procesos cerebrales producen los procesos mentales? Si la mente y el cerebro son realidades distintas (dualismo), ¿cómo interactúan entre sí? Los términos de la relación son dos:

  • El cerebro: centro o entidad física que, por medio de una serie de procesos físicos, bioquímicos, genético-moleculares y eléctricos, recibe los estímulos de ambiente para integrarlos con la experiencia acumulada. Tras procesarlos, los envía a diversas estructuras que generan las respuestas correspondientes; por ejemplo, el ojo capta colores que convierte en estímulos eléctricos, enviándolos a la corteza cerebral; el oído recibe sonidos, que transforma y remite a la corteza.
  • La mente humana: considerada esencialmente como un conjunto de procesos inmateriales que capta información, procesa el conocimiento, forma de ideas y toma decisiones para la ejecución o inhibición de respuestas.

No es posible ejercitar la inteligencia si no funcionan los sentidos, ni puede conocer sin la información; por otro lado, la voluntad tampoco podría actuar porque no tiene cómo hacerlo. Varios autores (Arzuaga y Martínez, 1999) piensan que el cerebro realiza todo, fruto de su desarrollo evolutivo.

Emociones y sentimientos

Una de las técnicas metodológicas utilizadas en la neurociencia es la neuroimagen “como la resonancia magnética estructural y la funcional, permitiendo descubrir no sólo la localización de distintas actividades del cerebro, sino también las actividades mismas, “el cerebro en acción”.

Al realizar este tipo de estudios mediante el uso de aparatos basados en neuroimágenes, éstos perciben del ser humano una serie de emociones y sentimientos, los cuales son traducidos para detectar en qué parte del cerebro existe una mayor irrigación sanguínea, de manera que puede determinar con cierta certeza el lóbulo que afecta dicha emoción o sentimiento. Ahora bien, cualquier tipo de reflexión acerca de la emoción nos lleva a la cuestión de la vida y el valor.

Toda esta introducción sobre el tema de las emociones y sentimientos remite a varias preguntas concretas: ¿Qué es una emoción?, ¿Qué es un sentimiento?, ¿Son lo mismo? y ¿En qué se diferencian? Preguntas a las que Damasio trata de aproximarse a partir de una serie de análisis y disertaciones.

Esta terminología no sólo es interesante, tambiés es de gran importancia dentro del campo de estudio de la neuroética, pues ésta obtiene información neuronal para identificar los elementos que la articulan con la conducta humana. Emociones y sentimientos son claves en la toma de decisiones, elementos tan poderosos como la misma dimensión racional del ser humano.


Moral es el adjetivo que califica de buena acción (tanto por su adecuación con la costumbre considerada válida cómo por el carácter virtuoso de quien la realiza (Asnariz, 1998).

Bioética y neuroética

La neurociencia más moderna e interdisciplinar tiene, en buena medida, una narrativa histórica sincrónica respecto a la Bioética. Existen campos éticos relacionados con la neurociencia, como la configuración funcional morfofuncional del sistema nervioso, en cuyo estado de salud estaría la base de los problemas del inicio y final de la vida humana. Para algunos bioeticistas el inicio de la vida tiene relación con su idea sobre la configuración unitaria y cerrada de los sistemas biológicos en el embrión humano (alrededor de la octava semana del desarrollo embrionario).

Otro campo son las enfermedades neurodegenerativas y la pérdida de conciencia de los enfermos terminales, incluido también en el centro del enconado debate ético sobre la eutanasia. En el campo de la medicalización de la Medicina y la experimentación animal la neurociencia también tiene una presencia relevante en los últimos años.

Es lógico, por tanto, que los problemas éticos ligados al sistema nervioso (a su enfermar, a su manipulación y su relación con otras disciplinas) se vayan configurando como dilemas éticos muy relevantes. Se podría afirmar que el estudio de la dimensión ética de la neurociencia desemboca naturalmente en la formación de una subdisciplina bioética específica: la neuroética (Giménez & Sánchez, 2010).

Una aproximación etimológica a la bioética nos dice que esta palabra está compuesta por dos vocablos: bios (significa vida) y ética (“la filosofía es la disciplina que estudia la acción moral en función de una teoría sobre el fin o sentido último de la existencia humana. Investiga la praxis, la acción humana desde el punto de vista de las condiciones de su moralidad, tratando de fundamentar la moralidad” (Asnariz, 1998)).


Moral es el adjetivo que califica de buena acción (tanto por su adecuación con la costumbre considerada válida cómo por el carácter virtuoso de quien la realiza (Asnariz, 1998)

¿Qué es la neuroética?

La neuroética ​es un campo de estudio relativamente nuevo: nació en mayo del año 2002 en San Francisco (USA), durante el Congreso Neuroethics: mapping The field, auspiciado por Dana Foundation. Participaron más de 100 científicos, entre ellos neurocientíficos, bioeticistas, psiquiatras, psicólogos, filósofos, juristas, diseñadores de políticas públicas y periodistas, cuyo objetivo era esbozar el mapa de la neuroética​, su presente y futuro; así como lanzar públicamente una nueva forma de saber (ver desarrollo histórico).

Existen varias definiciones de los que es la neuroética​, cada una de ellas representa un escalón del desarrollo de esta disciplina.

Adela Cortina plantea los dilemas y temas que podría abordar la Neuroética.

Hagamos un repaso de los conceptos que hemos visto en esta unidad de estudio, para verificar si hemos prestado atención o si debemos estudiarlos de nuevo: ir a la actividad.

Resumen

La neuroética es un campo de estudio relativamente nuevo, ya que nació en San Francisco, California, en el 2002, gracias a un Congreso auspiciado por Dana Foundation.

Los neurocientíficos afrontan problemas éticos a nivel global, por lo tanto se está viendo la necesidad de coordinar un diálogo interdisciplinar entre las diversas ramas de las ciencias biológicas y médicas.

La pertinencia de la neuroéticacobra mayor relevancia, ya que puede abordar los siguientes temas como:

  • Lecturas cerebrales que podrían afectar la intimidad de las personas.
  • Escenarios tribunales donde las imágenes cerebrales se utilizarían para descubrir la culpabilidad de una persona.

En este documento se encuentran desglosados ciertos términos importantes para abordar dentro de los escenarios de la neuroética como cerebro, mente, bioética, emociones y sentimientos.

Bibliografía ()

  • Amaya, J. M. G., y Sánchez-Migallón, S. (2010). De la neurociencia a la neuroética: narrativa científica y reflexión filosófica. Ediciones Universidad de Navarra.
  • Arango Restrepo, P. (2014). La neuroética, problema emergente en la bioética. Revista Lasallista de Investigación, 11(1), 161-168.
  • Bevington, K. Mindless Entertainment in the Neuroethics Era: A Review of Eternal Sunshine of the Spotless Mind).
  • Cortina, A. (2010). Neuroética: ¿Las bases cerebrales de una ética universal con relevancia política? Isegoría, (42), 129-148.
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  • Illes, J., and Raffin, T. A. (2002). Neuroethics: An emerging new discipline in the study of brain and cognition. Brain and Cognition, 50(3), 341-344.
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  • Villalba. J, (2016). Neuroeconomia y neuroetica: Problemas Bioéticos para abordar desde la neurociencia. Artículo sin publicar