Introducción
Comprender los fundamentos conceptuales del control es esencial si pretende empezar un estudio juicioso del concepto. La correcta comprensión de los aspectos conceptuales básicos permitirá al profesional comprender el significado de las herramientas y elementos que plantea el control.
Por otro lado, en ocasiones, la práctica del control y el desarrollo de las funciones administrativas relacionadas son realizadas sin conciencia sobre de las implicaciones que tienen, ni el origen de cada una de ellas.
En este capítulo se trabajarán algunos temas relacionados con el origen del control, como concepto general, para establecer la relación de estas concepciones y los aspectos de orden económico y administrativo. Luego plantea la diferencia entre el concepto de empresa y el concepto de organización, con el fin de darle una condición más amplia para su aplicación y conceptualización.
Finalmente, se desarrollarán algunos conceptos sobre el proceso de control y las diferentes etapas tradicionales que emplea la función de control.
Objetivos
Objetivo General
Fundamentar la noción de control, de manera que permita avanzar en la comprensión de los conceptos avanzados sobre este y las herramientas usadas en él, para el adecuado desarrollo de lo administrativo.
Objetivos específicos
- Conocer las definiciones generales sobre control.
- Establecer un recorrido entre las nociones más generales del control y las disciplinas de orden económico y administrativo.
- Establecer un marco de acción más amplio para el desarrollo del control: la organización.
- Determinar el proceso de control como referente de nuevas concepciones sobre el tema.
El concepto de control
El control ha sido fundamental a lo largo de la historia, sobre todo en la era moderna, cuando el ser humano vio la necesidad de que todas sus acciones tuvieran un resultado útil (racionalidad instrumental).
Por otra parte, el concepto de control puede ser definido desde múltiples perspectivas; una de ellas el es la definición hecha por la Real Academia de la Lengua Española. Otras perspectivas donde se define este término son las siguientes:
- Desde la perspectiva de la física, el control puede ser definido como la regulación de una variable (temperatura, flujo eléctrico, velocidad, fuerza, etc.) para tratar de mantenerla dentro de los parámetros previstos.
- Cercano a la cibernética, el control puede ser definido como una serie de mecanismos de retroalimentación de un sistema, que permiten obtener información permanente sobre la situación de dicho sistema en un momento determinado. Esto implica que el sistema establece sus propios mecanismos para seleccionar las entradas que deben puede permitir, con el fin de obtener las salidas que el sistema ha preestablecido. Su función es lograr una regulación en su actividad que permita la estabilidad.
- Desde la perspectiva y económica de los contratos, el control en las organizaciones puede ser visto como “el balance sostenido o un equilibrio entre los intereses de los participantes”.
- Desde la perspectiva administrativa, el control puede ser considerado como la procura para que “todo se desarrolle de acuerdo con las reglas establecidas y las órdenes dadas” o “comprobar si todo ocurre conforme al programa adoptado, las órdenes dadas y los principios admitidos”. De acuerdo con ello, el control puede ser comprendido como la acción de verificación sobre alguna actividad, proceso o quien la ejecuta; también, como la capacidad de una persona u organización para influir en la acción de otra y evaluarla.
- Según la concepción tradicional sociológica, en el control debe existir un nivel suficiente de poder o autoridad en quien controla, de forma que el sujeto de control se someta a las condiciones, criterios y características del control establecido, para que las actividades o procesos desarrollados sean susceptibles de ser controlados.
El desarrollo de la capacidad de control en los diferentes ámbitos humanos, requiere de múltiples instrumentos o mecanismos de diverso tipo. En ese sentido, uno de los primeros mecanismos aplicados a las labores de control -específicamente en establecimientos de distinto orden- fue el denominado panóptico, que inicialmente se aplicó al control de los establecimientos penitenciarios; después, el concepto se involucraría en otras áreas de la actividad humana, incluida la fábrica industrial de principios del siglo XX.
El control en el marco económico
En la antigüedad, el sistema esclavista requería establecer control para evitar la fuga de esclavos, determinar el número de esclavos a cargo de un señor, la asignación a las diferentes tareas, los resultados obtenidos como consecuencia de su labor, las transacciones de compra y venta, entre otros.
Posteriormente, el feudalismo, propio de los siglos IX al XV, se requirió mecanismos de control para establecer la distribución de los siervos o vasallos en los feudos, la producción obtenida de cada uno de ellos, el cumplimiento de la producción esperada, los recursos que debían ser entregados para sostenimiento del rey, entre otros aspectos.
En el mercantilismo (primeras manifestaciones de lo que sería el capitalismo) el control fue usado para mantener las cuentas relacionadas con la incipiente economía monetaria y garantizar recursos para el sostenimiento del estado monárquico, de forma que garantizara la continua expansión de las naciones y la sólida participación en los conflictos armados, relacionados con la conquista de otros países. Posteriormente, la sociedad burguesa y la sociedad capitalista, en sus diferentes etapas, también han requerido del control en sus propósitos sociales, políticos y económicos.
La empresa moderna, en el marco del capitalismo industrial, usó el control como instrumento para la vigilancia de los ingresos derivados de la venta de productos, la protección del capital acumulado, el pago de los salarios, la verificación de los niveles de producción en el taller, el registro de los inventarios, etc.
Los propósitos económicos del control fueron acompañados por mecanismos de control político, social, etc… de forma que desarrollaba un mayor o menor nivel de control del Estado sobre la actividad económica, de las clases sociales privilegiadas frente a las humildes, sobre los territorios o actividades que allí se desarrollan, un control diferenciado para cada tipo de actividad económica y una diferencia en el tipo de control ejercido, en relación con la destinación y uso de los recursos productivos.
En la actualidad, el control se sigue usando como instrumento de orden económico, que permite explicar algunos fenómenos dentro de la misma disciplina económica y el desarrollo dentro de las organizaciones de prácticas administrativas. Este es el caso de las investigaciones y mecanismos de control basados en la teoría de la agencia o la teoría de los contratos (neoinstitucionalismo económico), entre otras.
En ese sentido, algunos acercamientos económicos se han realizado en torno a la actividad que se desarrolla en el interior de las organizaciones. En una unidad posterior se verá el ejemplo de la explicación económica de la mayor o menor capacidad de control de una organización, en relación con sus funcionarios, a partir de la explicación económica del crecimiento estructura de una organización (Relación entre control de gestión y estructura organizacional).
El control de la administración
Como vimos, el concepto de control ha tenido gran importancia para el desarrollo de diversas actividades humanas, desde la dimensión sociológica, pasando por aspectos de orden político y terminando con criterios de tipo económico. Sin embargo, cuando nos acercarnos a la noción de control de gestión, es necesario evidenciar la manera en que los aspectos económicos del control se han derivado en aspectos de orden administrativo. De esta manera, con el surgimiento de la empresa moderna de orden capitalista y el acelerado desarrollo de la industria, debido al impulso de la revolución industrial, empieza a ser necesaria la participación de un tercero, distinto al dueño de la empresa, quien administre recursos y actividades.
En ese contexto histórico surge la profesión de la administración, como labor sistemática que implica la asimilación de un rol y la responsabilidad específica del administrador frente a los resultados de la empresa. Se desarrollan los primeros conocimientos y herramientas que pretendían sistematizar, organizar y racionalizar las actividades dentro de la organización empresarial y el uso de los recursos, de tal forma que permitieran la multiplicación del capital encomendado al administrador, posteriormente el propietario reclamará la compensación a su inversión. Es decir, surgen los primeros instrumentos estructurados de control para el adecuado manejo empresarial. Estos conceptos fueron desarrollados por los ingenieros Frederick Taylor y Henry Fayol.
Taylor desarrolló conceptos e instrumentos de control que referían directamente la actividad de producción, posteriormente se transformarían en lo que se conoce actualmente como control operativo (aunque, por supuesto, con el tiempo se haya venido nutriendo el concepto). Los principios de administración científica establecieron los elementos más importantes de control productivo: control diario de la operación, supervisión de la labor por parte de un superior, verificación de la labor frente a lo planeado (estándar), mejoramiento productivo permanente, establecimiento de indicadores de producción, control “racional” del trabajo, desarrollo de manuales de funciones y de operación, etc.
Por otro lado, Henry Fayol, a través de sus principios de administración industrial y general, planteó los mecanismos para garantizar el adecuado desempeño administrativo del encargado de esta función y del control de la organización en sus aspectos materiales y humanos. Así mismo, sus planteamientos explican claramente las diferentes funciones que presenta cualquier empresa: técnica, comercial, financiera, seguridad, contabilidad y administrativa, las que, posteriormente, determinarían la necesidad y la responsabilidad del administrador de trabajar el control, no solo desde la perspectiva financiera, sino involucrando todas las funciones empresariales (control de gestión). Por otro lado, un aporte fundamental para el desarrollo del control, desde la perspectiva administrativa, fue el planteamiento de un orden lógico secuencial para desarrollar una buena administración; es decir, el proceso necesario para administrar adecuadamente e incorporar las etapas de planeación, organización, dirección, coordinación y control (que posteriormente se le denominaría el proceso administrativo, unificando la función de dirección y coordinación).
El objeto del control administrativo
De esta forma, como se deriva del tema previo y de acuerdo con la perspectiva administrativa tradicional, si la administración es la encargada de lograr los resultados de toda la empresa en las diferentes áreas, actividades, procesos y dimensiones que ella involucra, el control se encarga de garantizar que sus acciones se ajusten para que los resultados obtenidos en un periodo, estén de acuerdo con los parámetros determinados, las indicaciones dadas y las reglas establecidas; es decir, en esa visión el objetivo del control es permitir que todos estos aspectos correspondan plenamente con lo planeado.
Sin embargo, a pesar de que este concepto de control surge en la empresa capitalista de corte industrial (con fines de lucro), actualmente es posible establecer que el control es sujeto de ser aplicado en organizaciones de cualquier tipo y no solo en organizaciones empresariales de carácter industrial. Por ello, no es posible comprender el control desde la misma perspectiva del tipo de organización que la originó o desde la visión mecánica de la organización, sino que es necesario trascender de esta concepción hacia una perspectiva mucho más amplia, que involucre las particularidades de otro tipo de organización.
Es necesario aclarar que cada tipo de organización es un sistema autónomo y completamente distinto de cualquier otro sistema existente, incluso si se dedica al mismo tipo de actividad y persigue los mismos fines. Por ello, cada sistema organizacional debe ser considerado en función de sus particularidades; por tanto, el sistema de control no puede ser el mismo en una organización industrial que el de una organización comercial o servicios, en una organización educativa, hospitalaria, empresarial con fin de lucro, organización del tercer sector, una organización pública o de carácter privado, entre otras.
El sistema de control debe ser diseñado de acuerdo con las características del sistema en el que se aplica; por ello, también establece que el objeto sobre el que trabaja el control es la organización misma, entendida en su sentido más amplio y no solo la empresa. En ese sentido, el control de gestión debe considerar las particularidades del sistema en el que se desarrolla, al igual que el tipo de organización en el que se aplica.
El objeto sobre el que recae el control administrativo control administrativo es la organización -considerada en su sentido más amplio- y las diferentes dimensiones que la componen (personas, recursos, infraestructura, información, conocimiento, etc.). Por otro lado, el propósito del control es la verificación de los resultados obtenidos, sea por parte de una de las áreas de la organización o algún proceso específico, en alguna de las dimensiones consideradas o la organización en su conjunto.
En este sentido, el control no es un fin, derrotero ni compromiso, sino un medio administrativo que permitirá la evaluación de las acciones de la organización en términos de sus propósitos constituyentes (objeto social, misión, o finalidad) y el permanente mejoramiento de las acciones emprendidas. Actualmente el control no es considerado como un simple mecanismo para corregir las deficiencias existentes, también fortalece el aprendizaje de la organización y su capacidad de adaptación a las transformaciones del medio interno y externo.
Dado que tradicionalmente el control ha sido considerado como la fase final del proceso administrativo, las acciones derivadas de la verificación han sido de carácter correctivo. Estas acciones pueden ser determinadas tanto en relación con los resultados mismos, como con los procesos que la organización realiza a los recursos utilizados. Desde esta perspectiva, el control administrativo se realiza siempre en relación con lo que ha sido planeado previamente.
Proceso de control
Ya en la unidad de control en la administración se había señalado que, a partir de los aportes de los autores clásicos, la administración ha establecido un orden lógico secuencial para desarrollar adecuadamente su papel, mostrando la necesidad de desarrollar invariablemente este proceso administrativo (planeación, organización, dirección, coordinación y control).
A partir de esta concepción, el control -última etapa del proceso administrativo- requiere aplicar internamente una serie de etapas, que se deben desarrollar secuencialmente para que pueda cumplir eficazmente con su labor. Esto es denominado proceso de control.
En el pasado, el proceso de control se consideraba desarrollado completamente a partir del cumplimiento de algunas fases que se ejecutaran sistemáticamente. En ese sentido, se creía que la aplicación de estas etapas garantizaba el logro de los resultados esperados. Este proceso de control implicaba seis etapas: el establecimiento de indicadores, el establecimiento de estándares o parámetros, la evaluación del resultado, la evaluación del desempeño, el reporte de variaciones y la acción correctiva.
Desde esta perspectiva del proceso, el control termina cuando, al finalizar un proceso o un periodo, se toman las acciones correctivas que permitirán emprender las acciones para un nuevo periodo de evaluación (mes, semestre, ejercicio contable). La organización busca determinar los errores o fallas de la organización frente al resultado esperado, es decir, variaciones negativas. Sin embargo, esta noción del proceso de control ha sido revisada, pues se considera insuficiente para el adecuado desempeño de la organización. Dicha insuficiencia está basada en el hecho que las diferentes fases del control no se realizan en un necesario orden consecutivo invariable, ni que la labor de evaluación y corrección se desarrolla como la última parte del proceso; si fuera así, la acción de controlar se desarrollaría al final del periodo, cuando se encuentre alguna desviación entre los estándares planeados y los resultados obtenidos, lo que constituiría en todos los casos en un control correctivo (ex post).
Ahora se trabaja con estas funciones del control, pero desarrolladas de forma permanente y cíclica, mediante un modelo complementado (ciclo del control). Este aspecto se trabajará en una unidad posterior.
Resumen
El control ha sido fundamental para el desarrollo de la actividad humana. Este concepto ha pasado de nociones generales hacia nociones derivadas de la teoría cibernética, pasando por aspectos de carácter económico y administrativo.
Todas estas ideas han enriquecido la idea de control hasta derivar en la concepción actual y su importancia para el desarrollo de las organizaciones. De acuerdo con ello, el control puede ser comprendido como la acción de evaluación sobre alguna actividad, proceso o quien la ejecuta, o, también, como la capacidad que tiene una persona u organización de influir en la acción de otra y evaluarla.
En la actualidad, esta idea del control involucra aspectos tan diversos como las relaciones de poder en la organización, las funciones de la administración, el proceso de autorregulación de un sistema, la estructura organizacional, la racionalidad existente, el marco económico y el tamaño de las organizaciones, entre otras.
Actividad de aprendizaje
Por favor, realizar la siguiente actividad de relación, ya que en esta se repasan algunos de los conceptos económicos y de control, vistos en esta unidad.
Bibliografía ()
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