Introducción

En el tema de las leyes científicas, cabe precisar que las ciencias físicas contemporáneas están basadas en la probabilidad. Ya no se concibe el mundo como una gran máquina o como un reloj que obedece a reglas previsibles e inmutables.

Para pensadores como el belga Ilia Prigoguin, esa visión mecanicista (basada en la mecánica de Newton) no tiene nada de científico, son solo teorías superadas. Este pensador cree que la creatividad científica existe con el mismo rango que la creatividad artística; también afirma que "aquello que nos parece ordenado no es fundamentalmente más que un caos indeterminado". En su concepto, la marcha de las ciencias es bastante impersonal, el progreso acumulativo y los investigadores fácilmente intercambiables. Los acontecimientos revolucionarios se deben a la aparición de "constelaciones de genios", como ocurrió en los albores del siglo XVII con Copérnico, Kepler y Galileo. Prigoguin afirma que "el progreso científico no es el resultado de ningún determinismo histórico", y que las teorías científicas no son más que hipótesis provisionales, formulaciones personales.

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Objetivos

Objetivo general

Identificar las leyes científicas mediante la reflexión de acontecimientos revolucionarios.

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Objetivos específicos

  • Indagar sobre algunos campos de la ciencia.
  • Desarrollar habilidades de investigación en torno a la ciencia y sus descubrimientos.

Compromiso ético de la antropología

Como corresponde a los cambios globales que está sufriendo la humanidad y a los cambios en la ciencia y dentro de ella, en la antropología -sobre todo porque ésta tiene una vocación holística, al tomar en cuenta la totalidad de las formas como los seres humanos viven sus vidas-, han surgido nuevos caminos para esta disciplina junto con una revisión de sus metas, compromisos y ética.

Para Lévi Strauss (de acuerdo a la entrevista concedida al periodista francés Sorman), lo importante es el conocimiento y esa es la finalidad de toda ciencia; para otros, en cambio, el papel del antropólogo es mejorar la sociedad. Para Kottak (1997) la antropología es a la vez una ciencia y un campo de las humanidades, cuyo papel básico, en última instancia, es servir de espejo para la humanidad, "…ya que al mirar a otras culturas podemos vernos más claramente a nosotros mismos".

Los antropólogos, investigadores, docentes y profesionales, son miembros de comunidades muy diversas, cada una con sus propias reglas morales y códigos de ética. Los antropólogos tienen obligaciones morales como miembros de otros grupos, tales como la familia, la religión y la comunidad, como con su profesión. Tienen también obligaciones con la disciplina, con la sociedad más amplia, la justicia social y la cultura, con la especie humana, otras especies y el medio ambiente. Más aún, los trabajadores de campo desarrollan relaciones próximas con personas o animales con quienes ellos laboran, generando un nivel adicional de consideraciones éticas.

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Crisis de la ciencia

La ciencia moderna se ha hecho tan técnica que sólo un pequeño número de especialistas son capaces de dominar las matemáticas utilizadas en su descripción. A pesar de ello, las ideas básicas acerca del origen y del destino del universo pueden ser enunciadas sin matemáticas, de tal manera que las personas sin una educación científica las puedan entender.

El problema de su fundamentación y construcción deviene de un problema filosófico en el llamado posmodernismo que ciertamente tiene una conciencia clara: La verdad no es necesaria ni universal, sino producto humano y por tanto cambiante y contingente. La propia ciencia, la filosofía, la literatura o el arte en general y la propia dinámica cultural y social, desbordarán siempre el discurso científico abriendo horizontes de nuevos meta discursos respecto a la propia ciencia, a los contenidos culturales y sociales, a la vida cotidiana, el ejercicio del poder o la acción moral y política.

El carácter científico de las ciencias sociales

Las discusiones sobre cómo se forma y qué es la ciencia se predican a partir de la ciencia en general, especialmente de las denominadas ciencias físicas. Así, la revolución copernicana y el derrumbe del paradigma newtoniano, son ejemplos famosos del desarrollo científico que en su momento representaron virajes completos. Esto ha servido para analizar desde esta perspectiva de la historia de la ciencia, el rechazo por parte de una comunidad científica de una teoría antes reconocida, para adoptar otra incompatible ("inconmensurable") con ella. ¿Si esto es así para las denominadas "ciencias duras", qué se podrá decir sobre el carácter de las ciencias sociales ("ciencias blandas")? Son objeto de una controversia aún mayor, que no vamos a emprender aquí. Solamente plantaremos algunas preguntas y sugeriremos algunas inquietudes.

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¿Es la ciencia totalmente objetiva y racional?

Con ayuda de la ciencia, la humanidad ejerce un dominio sobre la naturaleza, desarrolla la producción de bienes materiales y transforma las realidades sociales. ¿Quiere decir esto que la ciencia hace vislumbrar un mundo mejor? ¿Qué ha sucedido hasta ahora con tantos y tan importantes descubrimientos y adelantos científicos? ¿Está la ciencia comprometida con la construcción de un mundo más amable, más bello? No se está preguntando si más racional, o más eficiente.

El conocimiento científico es objetivo o puede serlo si sale bien librado de las pruebas verificatorias de la teoría desde la cual se construyó; el conocimiento como meta racional es objetivo si sus enunciados corresponden a la lógica implicada en la racionalidad de la teoría de pertenencia porque, de no ser así, los enunciados confrontados a racionalidades contrapuestas aparecen como metafísica.

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La antropología como ciencia

Claude Lévi-Strauss, considerado como un claro exponente del espíritu francés, nació en Bruselas en 1908. Creador de la denominada antropología estructural, afirma que jamás ha dejado de llevar la antropología hacia el rigor científico; la tarea del antropólogo no es más difícil que la del químico o el físico, ya que ellos también observan sólo una parte de la realidad y con instrumentos imperfectos. Levi-Strauss es uno de los "sabios" entrevistados por el citado periodista francés Sorman (1991), el cual brinda importantes opiniones sobre su disciplina y sobre la ciencia en general.

Es interesante anotar que el entrevistador dice de él que "…entre todos los "pensadores" que he conocido, él es quien más me ha fascinado por su rigor…. En las ciencias humanas, con frecuencia estorbadas por la ideología y los discursos, he aquí alguien que constituye la excepción".

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Resumen

Las disciplinas dirigidas a la aplicación de los métodos científicos a la sociedad se denominan ciencias sociales o humanas. La sociología, la economía, la ciencia política, la antropología, son ciencias sociales. Aunque hoy se les denomina así de modo genérico, no hay, sin embargo, total acuerdo de si estas disciplinas son o no ciencias. Es decir, para muchos autores, no son ciencias propiamente dichas porque según ellos, el "método científico" basado en la experimentación, la enunciación de leyes y la universalidad de las mismas no puede predicarse de los fenómenos sociales. Para otros en cambio, si se tratan de ciencias, pero de naturaleza diferente, precisamente por su objeto de estudio.

Hoy es generalmente aceptado que puede hablarse de ciencias sociales o humanas (o Ciencias del Espíritu), aunque no deben concebirse como iguales a las denominadas Ciencias Naturales o Físicas. Lo importante es que los fundamentos del método científico son aplicables a estas disciplinas, pero el alcance es diferente, como corresponde a su objeto de estudio.

Se vive en "una época científica". Todo el mundo habla de "Ciencia y Tecnología". Pero, realmente muy pocos saben con certeza qué es ciencia. Entre la misma comunidad científica no hay un criterio único o unificado sobre lo que significa.

Es importante precisar que la ciencia es un producto o fenómeno social. Surge en un contexto determinado y en una época concreta. A todas luces es "una empresa racional" y humana, cuyo contenido y métodos han ido cambiando a lo largo de la historia.

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