Introducción

Las finanzas fundamentalmente buscan maximizar la rentabilidad para los accionistas. Los administradores deben crear valor a través de diversas funciones para maximizar la ganancia, aunque no todas son efectivas.

Esta unidad evalúa las decisiones financieras que no conducen a la creación de valor, pero que ocupan una posición importante para la empresa; posteriormente, abordará las principales decisiones creadoras de valor fundamentadas en inversión, desinversión, financiamiento y política de dividendos.

En las últimas décadas han aparecido en el mercado sistemas integrados de gestión para medición del desempeño financiero y creación de valor. Esta unidad abarca algunas medidas que destruyen y otras que crean valor, para diferenciar las prácticas correctas y equivocadas en la administración financiera.

Objetivos

Objetivo general

Analizar, comprender y aplicar los modelos de creación de valor de la empresa, y sus factores determinantes, identificando las decisiones que crean valor económico para los accionistas.

.

Objetivos específicos

  • Evaluar algunas decisiones financieras que destruyen valor para la empresa.
  • Identificar y entender las interrelaciones entre decisiones de inversión y financiamiento.
  • Calcular y analizar el modelo de Valor Económico Agregado (EVA).
  • Medir el desempeño de la empresa mediante indicadores diferentes a los indicadores tradicionales.

Medidas de valor corporativo utilizadas

En el ámbito de la administración es ampliamente aceptado que las ganancias son importantes para cualquier empresa; sin embargo, es conveniente evaluar las decisiones enfocadas exclusivamente en la maximización de las ganancias. Si el objetivo es solamente incrementar el ROE (Utilidad neta/ patrimonio), surgen algunas dudas.

La valoración de las nuevas inversiones compara el rendimiento de los nuevos proyectos con la tasa de interés del mercado para evaluar su factibilidad.

Si el retorno sobre el capital invertido (ROIC) es igual al costo promedio ponderado de capital (WACC), la compañía se financia con capital propio. Como el WACC es igual rendimiento de oportunidad del accionista, el valor presente del flujo de caja libre es igual al capital invertido, caso en el que la empresa no crece en tamaño ni agrega valor.

Las relaciones de margen operativo en relación con el período promedio de cobro son otro tipo de decisiones que crean valor. Algunas empresas consideran que un mayor margen operativo permite conceder términos comerciales a los clientes, con mayor plazo de cobranzas. Frecuentemente se pueden lograr resultados que destruyen valor de la empresa; por tanto, puede incrementar el valor de aquellas empresas que trabajan con menores plazos de cobranza.

Creación de valor con decisiones financieras

La creación de valor para la empresa es factible a partir decisiones acertadas, relacionadas con los esquemas de financiamiento y actividades de inversión. La decisiones de financiamiento pueden cambiar en cualquier momento, basta con incrementar la participación de los accionistas y disminuir los niveles de endeudamiento bancario.

Las decisiones de inversión son la fuente generadora de valor más importante, pero, una vez han sido tomadas, son irreversibles o se incurre en altos costos para revertirlas. También promueven la creación de valor, puesto invierte capital con un rendimiento superior al costo del capital. Las empresas toman sus decisiones y establecen los planes de inversión mediante una evaluación que determina la óptima asignación de recursos y selecciona la mejor alternativa de inversión (aquella con mayor creación de valor para la empresa). Los proyectos de inversión con un valor presente neto de los flujos de caja libre mayores a cero agregan valor a la compañía; mientras que los que tienen un valor presente neto negativo, destruyen valor.

Las nuevas inversiones generarán mayores utilidades proyectadas, por lo que las acciones alcanzan un mayor valor en el mercado, con un precio superior al valor en libros. Los proyectos que tienen un valor presente neto igual a cero son neutros -en la creación de valor- y permiten el crecimiento sin agregar valor a la empresa. En algunos casos son necesarios para mantener los niveles operativos actuales de la empresa, como inversiones en mantenimiento, actualización tecnológica o la renovación por deterioro o depreciación de activos.

Optimización en la asignación de recursos con el uso de la deuda

En la práctica, las empresas identifican las oportunidades de inversión, realizan los estudios de mercado y técnicos correspondientes, estructuran un plan y diseñan el esquema de financiamiento óptimo para anticipar las necesidades de efectivo de dichas inversiones. En el contexto financiero, los administradores utilizan el endeudamiento al máximo, bajo la premisa que su costo es inferior que la emisión de acciones, dado el ahorro fiscal por la deducción de impuesto de los gastos financieros.

La deuda se muestra atractiva por varias razones, entre ellas porque la empresa se obliga a optimizar para cubrir los gastos financieros, la obligación que reduce la posibilidad de invertir en proyectos no rentables ni adquisiciones sobrevaluadas o irrelevantes, disminuyendo el subsidio de una unidad a otra menos rentable. El financiamiento con deuda obliga que las nuevas inversiones para expansión de la producción sean financiadas con capital de los accionistas, dado que las capacidades de nuevos endeudamientos están limitadas.

La calidad de las nuevas inversiones no depende de donde provienen los fondos, del aporte de los accionistas o de la deuda financiera bancaria, si consideramos financiar con deuda bancaria; esto significa que dichos montos serán distribuidos en forma de dividendos, los cuales pueden ingresar después como nuevas acciones.

Valor económico agregado (EVA)

Las técnicas para evaluar las nuevas inversiones utilizan la actualización de los flujos de caja libre (que arroja el Valor Presente Neto), con gran aceptación como valor de una corriente de ingresos futura. Esta medida comprende el total de los ingresos proyectados durante el tiempo de evaluación de la empresa o el proyecto de inversión en activos, sin identificar el valor creado o destruido durante dicho período.

Por ejemplo, un proyecto con un valor presente neto positivo no muestra los períodos en que se crea valor y qué períodos destruye valor, simplemente muestra el resultado global de la creación de valor durante el período de valoración del proyecto. El método del EVA mide el valor creado o destruido durante cada uno de los años de evaluación de los nuevos proyectos de inversión. Para profundizar en este método, por favor haga clic aquí.

Resumen

Las decisiones financieras no siempre crean valor para los accionistas. Es factible tomar decisiones que incrementen la rentabilidad sobre los activos, sin que signifiquen la creación de valor.

Las decisiones de crecimiento mediante la adquisición de activos son fuente creadora de valor para la empresa; aunque es posible que el crecimiento no esté acompañado de creación de valor. Algunas empresas sustentan su crecimiento en la destrucción de valor. Hay decisiones que crean valor en el largo plazo, aunque lo destruya en el corto plazo. Estos análisis se deben realizar para evaluar la conveniencia de las nuevas inversiones.

El indicador de Valor económico agregado (EVA) mide la creación o destrucción de valor año tras año para compararlo con los indicadores tradicionales de rentabilidad, convirtiéndolo en un indicador que determina los problemas de rentabilidad para las empresas; además, permite establecer metas y planes hacia el futuro.

Bibliografía ()

  • Dumrauf, G. (2010). Finanzas Corporativas: un enfoque Latinoamericano. Segunda edición. Buenos Aires: Editorial Alfaomega.
  • Bodie, Z; Merton, R. (1999). Finanzas. México: Editorial Prentice Hall.
  • Fabozzi, F; Modigliani, F; Ferri, M (1996). Mercados e instituciones financieras. México: Pearson Education.
  • Van Horne, J. (1999) Administración Financiera. México: Pearson Education.
  • Weston, J (1985). Finanzas en la administración. Bogotá: Nueva Editorial Interamericana.